Convertimos obligaciones legales en controles, responsables y evidencias. Con un método proporcional y acompañamiento durante todo el ciclo del sistema.
Cada proyecto se adapta a la empresa, pero el recorrido es siempre el mismo: entender, decidir, implantar, formar y demostrar.
01
Conocemos la actividad, la estructura y la situación de partida de la empresa para decidir por dónde empezar y con qué alcance.
02
Identificamos las obligaciones legales aplicables, los estándares voluntarios de interés y los riesgos reales de cada área.
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Diseñamos políticas, controles y procedimientos ajustados al tamaño y al riesgo, sin cargas innecesarias.
04
Asignamos responsables, integramos los controles en los procesos existentes y acompañamos su puesta en marcha.
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Formamos a la dirección y a las personas implicadas para que el sistema se entienda y se aplique en el día a día.
06
Revisamos periódicamente el funcionamiento, conservamos evidencias y proponemos mejoras ante cambios normativos u organizativos.
Para que el sistema no dependa de hojas sueltas, ponemos a disposición de nuestros clientes una plataforma de gestión del compliance.
La plataforma puede ayudar a organizar tareas, documentos y evidencias; el alcance de la actualización jurídica se define expresamente en la propuesta de servicios. La herramienta no sustituye el análisis jurídico ni la validación profesional, que forman parte del servicio.
Calendario de controles, revisiones y responsables.
Políticas, procedimientos y registros en un único lugar.
Trazabilidad de lo que se hace y de quién lo hace.
Visión del estado del sistema para la dirección.
Separamos siempre la obligación legal, el estándar voluntario y la recomendación profesional, para que sepas qué es exigible en tu caso.
Ningún sistema elimina por sí solo el riesgo ni asegura una exención. Su eficacia depende de su adecuación, implantación, recursos, supervisión y de la valoración que corresponda en cada caso. Por eso trabajamos con responsables definidos, evidencias y revisiones periódicas.
Cuéntanos a qué se dedica tu empresa y qué necesidad tienes. Te diremos si un diagnóstico inicial es el mejor punto de partida.
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